Tal vez te convendría enfrentar de una vez por todas esa posibilidad cruda y odiosa:
la de que puede que no llegue nunca el día que tanto esperabas, que no aparezca lo que buscabas,
y que finalmente debas enfrentarte a la vida sol@... y cuando llegue ese día
en que finalmente aceptes esa posibilidad, cuando la enfrentes, ese día será tu DÍA,
será tu mejor y espléndida batalla, si de ella sales con nueva vida,
porque habrás enfrentado el peor de tus miedos,
al que le habías dado poder justamente postergando esa posibilidad y evitándola.
y descubrirás en un último suspiro (el último de tu plástica vida),
que valió la pena y que en adelante podrás superarlo todo,
aunque hoy - en este mismo instante- no me lo creas..

