TÚ...
coleccionista de corazones rotos, puedes festejar,
tu ego estar por todo lo alto; yo solo quise intentar,
porque en la cacería que tuviste yo me deje atrapar,
supe a lo que enfrentaba, no tienes de qué echarte a culpar,
tan sólo creí -como seguro creyeron otros- ser el diferente,
aquel que pudiera sentar un precedente; un soñador no tiene suerte,
y batallé para no dejarme atrapar, quise vencer, no era sólo ganar por ganar,
si yo vencía también tú ganarías, pues el cazar sentido ya no tendría,
y pararías de matar corazones, y finalmente te redimirías,
pero finalmente asestaste el último de los disparos,
aun así, corrí, me dejaste herido, pero no atrapado,
huí, con todas las pequeñas fuerzas que tuve,
y te preguntaste en todo este tiempo qué si yo pude,
porque ya no te bastaban con los trofeos coleccionados,
tantos corazones rotos, colgados sobre tu armario,
te empecinaste en tener el mío, a toda costa,
fui el único que se te escapó y eso te trastoca,
te escribo esto, desde la distancia, desde mi guarida,
para ahorrarte ese desconsuelo, esa pica,
confórmate con saber que me heriste, sí.
mil veces creí morir por ti, que me rendí,
pero aunque sea yo la última pieza para tu colección,
no la tendrás, no podrás tenerla en exhibición,
mi corazón puede estar muerto, pero queda aun mi mente,
y lo estoy curando, no lo tendrás!, no seas ya demente!!

