Y es así que de repente no tuve nada más que hacer que acompañar en casa a lo que se veía... y me quedé plop!, la televisión está ayudando a que la sociedad siga involucionando. La presentadora de yo soy el mejor sólo tiene lindas palabras y elogios para los participantes. Y de repente desafinan feísimo, y otro hecho el brad pitt no canta para nada!!. Sin mencionar que a la mitad del programa la presentadora se la pasa haciendo de vecina chismosa o de Celestina, inquiriendo los posibles romances o dramas de cada participante. Claro, todos quieren ser el mejor, con el ingrediente básico y mayoritario de despertar la sensiblería del pueblo, queriendo ser el más simpático, el que más capte los votos del público. Y cada quien tiene cada argumento! Está el extranjero amoroso, que se acompaña por su esposa e hija, prometiendo casarse nuevamente con ella, y claro, la producción que costeará toda la boda, donde el público, es parte de los invitados. Están los amigovios, los que se tienen pica, el que tiene amores platónicos con una de las jueces. Está el romance entre dos amigos, "que son, que no son, y que ya decídanse¨ En fin, Cada uno tiene un as bajo la manga, para puntear la sensibilidad y ganar, porque cada uno -según esgrimen- son lo mejor!
Estamos - ni más, ni menos frente a los propios "Juegos del hambre", donde cada uno quiere salvar su pellejo, donde nosotros, el público, tenemos el poder, con el meñique arriba o abajo de decidir su futuro. Igualito al circo romano, idéntico a como los protagonistas de tal saga literaria llevada al cine.
Somos esa sociedad romana en decadencia. Dura realidad, donde los comunicadores sociales, profesores y demás voceros idealistas, somos los "enemigos", los "aburridos", y los que por todo aquello tenemos que pagar ese precio de la incomprensión.
Finalmente tú, y sólo tú eres quien decide... Ojalá te decidieras pronto con solo pulsar tu meñique a dejar de ver tales "realidades" y concentrarte en tu propia realidad y descubrir la forma de transformarla para bien tuyo y de toda nuestra sociedad.

